Domingo Corujo

Liberto del Buen Pastor Santana

Domingo Corujo Tejera nació en el pueblo de San Bartolomé de Ajei, en Lanzarote, en 1945. Inició su aprendizaje musical a los cinco años de la mano de su padre, entre el timple y la guitarra; por su cuenta se adentró también en la bandurria, el laúd, la mandolina y el violín. Con apenas catorce años viajó a Santander, donde, como mandolinista de la Agrupación Folclórica Ajei, participó en el Festival Internacional de Danza en agosto de 1960 y obtuvo el primer premio del certamen.

A los diecisiete emigró a Venezuela. En Caracas cursó estudios de guitarra clásica en el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA) con el maestro Antonio Lauro, compositor y uno de los grandes maestros de la guitarra clásica del siglo XX, bajo cuya guía consolidó su evolución como intérprete. Amplió su formación en los cursos de verano impartidos por el profesor Alirio Díaz en la Universidad Central de Venezuela y en la Casa de la Cultura Popular. En 1968 se trasladó a Madrid para profundizar en la escuela de la guitarra española junto al maestro Regino Sáinz de la Maza. De regreso a Canarias, fundó en Aguere (La Laguna) la escuela “Música Corujo”, activa durante dos décadas y por cuyas aulas pasaron cientos de alumnos. Impartió clases en la Escuela de Magisterio y dirigió los Festivales de Música Iberoamericanos, organizados con el Instituto Cervantes y el Camões de Portugal, en los que participaron guitarristas de España, Portugal, México, Colombia, Venezuela, Brasil, Perú, Uruguay, Chile y Argentina, celebrados en Marruecos, Líbano y Jordania. Durante los veranos en Lanzarote mantuvo contacto con figuras como César Manrique, Alfredo Kraus y Pepe Dámaso. Tras un periplo de residencias en distintos lugares —Cuba y Castilla—La Mancha— regresó a su Lanzarote natal, donde continúa trabajando incansablemente en su guitarra de cola y en nuevas composiciones. La saga de los Corujo revela una estirpe hondamente ligada a la música. Desde el abuelo Juan Corujo Martín, conocido como Juan Jariano, hasta sus hermanos Antonio y Florián, destacados folcloristas de Lanzarote, la familia ha impulsado escuelas que marcaron un antes y un después en la historia musical de la isla. En 1997 publicó el tratado La música canaria de cuerdas, fruto de una amplia investigación sobre la tradición insular, acompañado de partituras y tres CD grabados con sus alumnos. Este trabajo de recopilación, dedicado a los maestros de música de las escuelas canarias, lo llevó a sumergirse en la oralidad del archipiélago para rastrear las raíces del pueblo, su procedencia y sus posibles vínculos con la música sudamericana. Compuso música para obras teatrales como Va el alma por pasar y La danza de la sabina. En 1993 grabó el CD—AUDIO Dos orillas del Atlántico. Canarias–Venezuela, en los estudios Acentejo de Tenerife, con diecisiete temas que recrean el folclore canario y venezolano con su guitarra de cola. Es autor de los poemarios Flores del estercolero y Las tres esquinas dobladas, así como de la colección de poemaforismos —que concibe como micro piezas musicales— integrada por Pasajes de vida y vuelta, Jubilación en parvulario, Un polo y dos ecuadores y Luz que envuelve otra luz. Publicó el libro—disco Un hombre, una isla, un mundo (1990), sobre la obra de Víctor Fernández Gopar, el poeta salinero de Lanzarote; la novela Detrás de la casa grande (2015), ambientada en la isla y en la emigración a América en las primeras décadas del siglo XX. Domingo Corujo, además de músico, se define como un trabajador de los sonidos: Le gusta más el contenido, la esencia de esa actividad creadora, que la etiqueta. Tras años de investigación, presentó en 1992 su invento —la guitarra de cola— en un concierto en Nueva York, dentro de las celebraciones del V Centenario. El prototipo, aún no comercializado, obtuvo reconocimientos internacionales: en 1995 recibió dos galardones en el Salón Europeo de Inventos de Bruselas y en 1998 tres premios en Pittsburgh. Concebida para grandes salas sin necesidad de amplificación. La guitarra tradicional llevada a grandes salas de concierto siempre requiere de la amplificación. En ella, la caja de resonancia está configurada de tal forma que las ondas largas, medias y cortas tienen un lugar exacto de ubicación con los orificios de salida para los sonidos graves, medios y agudos". Con este instrumento ha interpretado conciertos por diferentes países de América, Europa, África y Oriente Medio.
Durante más de cuarenta años desarrolló esta innovación en la guitarra clásica. Ha construido diecisiete modelos, introduciendo mejoras sucesivas con recursos propios. En 1996 registró su invento en Estados Unidos como “Corujo’s Grand Guitar”; en 2022, a los setenta y siete años, culminó la versión definitiva y la inscribió en España como modelo de utilidad bajo el nombre “Guitarra de Cola Corujo”. A finales de mayo de 2025 obtuvo financiación —101 aportaciones de 85 cofinanciadores— mediante una campaña pública de micromecenazgo promovida por el gestor cultural Liberto Santana a través de la plataforma Goteo/Platoniq Fundación, con el fin de fabricar la versión número 18, que ha denominado “La guitarra clásica del siglo XXI”, junto al luthier Paco Dorta en la Sala Taller Aceró de Tahiche (Lanzarote). El 24 de enero de 2026 recibió en sus manos la nueva guitarra de cola. En breve iniciará una gira de conciertos, talleres y actividades divulgativas para compartir el conocimiento adquirido en sus investigaciones y dar a conocer la singular sonoridad de su instrumento.

 

FOTOGRAFÍA: Carlos Cantón @carloscantonfotografia