MAR DE LAVA, UNA HISTORIA QUE CONTAR

Rafael Mesa

Nuestra historia se escribe a lo largo de nuestra vida, quedando impresa para siempre a la espera de ser leída o contada. Esas huellas de recuerdos, esas cicatrices adquiridas llenarán las páginas de ese libro que escribimos todos, y que jamás deberíamos dejar en blanco.

En el verano de 1975 comencé a redactar el prólogo de mi libro, tenía seis años y era mi primer verano azul. Todos los días, desesperados, me llevaban a la playa de la Garita pero para mí nunca era suficiente y en ese verano estuve a punto de terminar mi libro antes de comenzar a escribirlo.

Experimenté por primera vez qué se siente al tragar agua salada: el vómito, la semiinconsciencia… pero sobre todo el tremendo temor a la reacción de mi padre cuando leyera mi prólogo.

Desde entonces no he dejado de escribir mi libro, mi reguero de recuerdos, mi baúl de experiencias. Hoy necesito echar la vista atrás, hoy necesito hablar sobre una historia que surge en el 2009 y que merece ser recordada y contada.

El Open Fotosub Lanzarote Mar de Lava es una historia diferente, es una de esas historias que solo se pueden escribir con pasión desmedida y convicción ciega en tus principios. Con dinero escribir por encargo siempre es fácil, aunque el contenido de lo escrito suene a hueco.
Durante los primeros años del siglo XXI en Lanzarote se escribieron algunos de esos libros de fotografía submarina a golpe de cheque, libros que resultaron ser un fracaso pasando por la historia de la isla sin pena ni gloria.

Joaquín G. Vera y quien les escribe decidimos apostar por redactar una historia diferente. Teníamos claro que el valor humano debía primar por encima de todo lo demás y que un evento como el Open Fotosub Lanzarote Mar de Lava debía contar, ante todo, con el sentir y la opinión de los participantes.

Prácticamente sin presupuesto pero con grandes dosis de imaginación y multitud de colaboradores, las primeras ediciones del Mar de Lava consiguieron ver la luz; un concurso de fotografía submarina basado en el conocimiento y respeto de nuestro medio marino, del buceo deportivo y de la fotografía submarina.

Un concurso atípico, diferente e innovador, que trató de romper con normativas obsoletas y que se apoyó en el frescor de las nuevas ideas para marcar diferencias, labrándose con el tiempo, una reputación merecida.
El Mar de Lava es uno de los pocos concursos que ha creado su propia filosofía de trabajo, forjando durante diez ediciones su propia identidad.

El Mar de Lava es una competición sensible con el medio ambiente. Por ello, sus bases limitan o prohíben ciertas fotos a especies extremadamente sensibles, como el caballito de mar o el pez rana. Además pretendemos ser divulgadores: mostramos la naturaleza salvaje y la fragilidad de un entorno que ante todo hay que conservar.

En el aspecto participativo no nos consta que haya eventos de esta naturaleza tan volcados como el Mar de Lava con los participantes. Y es que nuestra filosofía siempre ha apostado por un cuidado minucioso de todos los detalles para que los equipos puedan centrarse en lo más importante: hacer fotos.

Gestión de material de buceo, logística y carga de botellas, alojamientos, descuentos, etc. Ayudamos en todo aquello que podemos para mejorar en cada edición. Somos pioneros en la gestión del tiempo disponible para la toma de fotografías. Ningún concurso de fotografía ofrece tantas horas a los participantes para bucear tantas veces como puedan.

La flexibilidad nos define como evento; cada año hemos ido adaptando los lugares donde poder bucear. Actualmente los participantes pueden desplazarse a las tradicionales zonas de buceo, como Playa Chica o Playa Blanca, o si lo prefieren subir al Archipiélago Chinijo. Este es uno de los aspectos que más nos diferencia del resto de eventos, donde la zona de competición en la que los buceadores tienen que hacer sus inmersiones, está muy definida y controlada.
Siempre nos hemos manifestado en contra de esta política de control y restricción, ya que en zonas de buceo tan delimitadas nos encontramos con colecciones fotográficas, donde se repiten temas y especies.

Nos consideramos un evento serio y respetuoso con todos nuestros buceadores. Es por ello que confiamos en la buena fe de las personas y flexibilizamos al máximo los controles de cámaras, formateo y fotos de control. Con ello pretendemos limitar las situaciones de estrés que solo llevan a la comisión de errores, tensiones y en definitiva suponen una merma en la concentración necesaria para culminar un buen concurso.

Cada año hemos tratado de innovar, ya sea con mejoras en las bases, cambios en el formato de la colección de fotos, calendario, horarios, etc... Sin embargo, la inclusión de nuevos concursos generados en paralelo al Mar de Lava, ha demostrado en las últimas ediciones la extrema flexibilidad de un evento tan especial.

La creación del Museo Atlántico en las aguas de Papagayo (Playa Blanca) por parte de Cabildo Insular de Lanzarote y la declaración de la isla como “Geoparque”, han supuesto un antes y un después en el devenir del Mar de Lava. Estos dos concursos online con sus propias bases y premios, Museo Atlántico y Lanzarote Geoparque, fotografía submarina y fotografía terrestre, ambos en formato online y de libre participación, son el complemento perfecto a nuestro Fotosub, que sigue creciendo al tiempo que mantiene su singularidad.

Con el apoyo del Cabildo Insular de Lanzarote, de Promotur y del Ayuntamiento de Arrecife, el Open Fotosub Lanzarote Mar de Lava se ha alzado con la mayor de las preseas al que un evento deportivo-cultural como nuestro fotosub puede aspirar: la Guía European Sports Destination (Turismo de Lanzarote). Esta guía concentra en el calendario deportivo anual de Lanzarote los mejores eventos deportivos que en ella se dan cita; nuestro Mar de Lava está ahí, fiel a su cita de finales de junio.

En estos momentos vivimos uno de los capítulos más complicados y duros de nuestra historia. Todos, inmersos en la parálisis de la pandemia, esperamos poder retomar muy pronto la pluma y el fino lienzo para continuar redactando nuestras historias, aquellas que hablan de pasión y amor por lo que adoras y de convicción y determinación en lo que crees.

Un día tuvimos muy claro que se podía hacer y que lo haríamos a nuestra manera. Cientos de páginas escritas componen nuestra historia, una historia inacabada que comienza a escribirse desde este momento.

Nuestro agradecimiento a todas las instituciones que nos han apoyado, al CAS Pastinaca y a todos aquellos que de una forma u otra han participado en la redacción del Open Fotosub Lanzarote Mar de Lava.

Rafael Mesa Hernández