Hasta aquí

Augusto Vives

He decidido lanzar mi voz a las aguas
y no hay nada que puedas hacer para
impedirlo.
Los cangrejos parecen los corazones de los
ahogados
que el mar escupe como huesos de
aceitunas.

Poco puede una voz tan pequeña ante tanto
ruido,
tal vez flote,
que se la coman los peces
y que digan lo que tengan que decir.

 

No volveré a nombrar migas ni miedos
no se debe tirar de una vez todo el pan,
por eso, voy a lanzar uno a uno los nombres
de mis amantes,
acabando por el tuyo, para que, por un
momento,
seas el único.

Diles que me enmudeció una puesta de sol,
que guardo un minuto de silencio
por cada poema que no consiguió cruzar el
estrecho
entre mi corazón y mi mano,
o que al fin comprendí que los días
se evaporan antes de ser pronunciados.

 

Augusto Vies Augustovives.blogspot.com.es
Poema: Salma Abdola Gutiérrez @salmabdola